Proceso

Primero entender. Luego ejecutar.

Muchas operaciones fallan por mala estructura, falta de análisis o decisiones precipitadas. Aquí se trabaja al revés.

Proceso

Cómo trabajamos

01 — Análisis

Conocer el activo o la necesidad real

Antes de cualquier movimiento, se estudia en profundidad el activo o la necesidad concreta: uso previsto, estado legal, situación de mercado y expectativas reales del cliente.

02 — Estrategia

Definir el enfoque correcto

La respuesta no siempre es comprar o vender. A veces es esperar, reformular la operación o descartar el activo. El valor está en este diagnóstico previo.

03 — Ejecución

Búsqueda activa o comercialización

Con la estrategia definida, se ejecuta: búsqueda en mercado abierto y off-market, o comercialización directa con compradores o inquilinos cualificados.

04 — Negociación

Donde se genera el valor real

La negociación no es solo precio: es estructura, plazos, condicionantes y riesgos repartidos. Aquí la base jurídica y empresarial marca la diferencia.

05 — Cierre

Acompañamiento hasta la firma

El proceso no termina en el acuerdo verbal. Se coordina con notaría, asesores legales y partes implicadas para que el cierre sea limpio y sin sorpresas.

Por qué importa el proceso

La mayoría de operaciones fallan antes de empezar

Mala estructura, falta de análisis o decisiones precipitadas son la causa habitual. Cuando el proceso es correcto, el cierre es una consecuencia natural, no una meta perseguida.

El foco está en hacer que la operación tenga sentido, no solo en cerrarla. Una operación mal cerrada es peor que no cerrarla.

Alejandro Subirán — IMSA Gestión
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